Navegar

A conferencia

Nosotros, filósofos, nosotros “espiritus libres”, al oir la noticia de que el “viejo Dios ha muerto”, nos sentimos como tocados por los rayos de una nueva aurora [...] ya tenemos el horizonte despejado de nuevo, aunque no esté absolutamente claro ni por asomo, ya tenemos nuestros barcos libres para reemprender la travesía, permitida de nuevo toda audacia del conocimiento, y el mar, nuestro mar; ya lo tenemos de nuevo abierto, quizá nunca hubo un “mar” tan “abierto”. Nietzsche