La linealidad con la que frecuentemente se asocia la escritura libresca recibe ya un golpe, no era el primero, en todas las figuras marinas, abisales, fantasmales, numéricas o numerológicas de «Un coup de dés» Derrida

Un coup de dés anuncia un libro radicalmente diferente del libro que todavía es el nuestro: deja presagiar que lo que denominamos libro, según el uso de la tradición occidental, en donde la mirada identifica el movimiento de la comprensión con la repetición de un ir-y-venir lineal, no tiene justificación más que en la facilidad de la comprensión analítica. Blanchot